La ruta cicloturista por la Costa Brava entre Blanes y Portbou recorre aproximadamente 260 kilómetros de calas escondidas, acantilados y pueblos medievales que se asoman al Mediterráneo. Es una de las mejores experiencias que puedes vivir sobre dos ruedas en la península ibérica.
Datos prácticos de la ruta
| Dato | Detalle |
|---|---|
| Distancia total | Aproximadamente 260 km (variable según variantes) |
| Desnivel acumulado | En torno a 3.800-4.200 m positivos |
| Dificultad | Media-alta (por desnivel acumulado, no por tramos técnicos) |
| Punto de inicio | Blanes (comarca de la Selva) |
| Punto final | Portbou (frontera francesa) |
| Etapas recomendadas | 5-7 días a ritmo cicloturista |
| Mejor época | Abril-junio y septiembre-octubre |
| Tipo de bici | Gravel, cicloturismo o carretera con cubiertas de 28-32 mm |
La ruta sigue en gran parte el trazado de la Ruta del Mediterráneo (EuroVelo 8), la red europea de rutas ciclistas gestionada por la European Cyclists' Federation (ECF). Algunos tramos coinciden también con la red local de Pirinexus, el circuito transfronterizo de 353 km entre Girona y Perpiñán.
Etapa 1: Blanes – Tossa de Mar (30 km)
Empiezas en Blanes, donde el Jardín Botánico Marimurtra marca simbólicamente el inicio de la Costa Brava. La salida atraviesa Lloret de Mar por la carretera interior GI-682, evitando el tráfico costero en temporada alta.
El tramo hasta Tossa de Mar incluye subidas cortas pero intensas. La recompensa es la llegada a la Vila Vella de Tossa, el único recinto medieval fortificado que queda en pie en el litoral catalán. Declarado Monumento Histórico Nacional en 1931, merece una parada larga.
Si planificas tu primer viaje largo en bici, te recomendamos revisar nuestra guía completa de bikepacking, donde detallamos la planificación y el equipo necesario para este tipo de aventuras.
Etapa 2: Tossa de Mar – Palafrugell (55 km)
Esta etapa pasa por Sant Feliu de Guíxols, antiguo puerto comercial con un monasterio benedictino del siglo X. El paseo marítimo ofrece un descanso llano antes de afrontar las subidas hacia Platja d'Aro y la urbanización de S'Agaró, obra del arquitecto noucentista Rafael Masó.
Desde Palamós, la carretera serpentea hacia el interior antes de descender a las calas de Calella de Palafrugell. Aquí encontrarás el Camí de Ronda, el antiguo sendero de vigilancia costera reconvertido en una de las rutas peatonales más fotografiadas de la costa. En bici no se puede hacer, pero aparcar y caminar 20 minutos hasta el Jardí Botànic de Cap Roig justifica el desvío.
Para pedalear con comodidad en estas etapas de cicloturismo Costa Brava, un buen culotte marca la diferencia. Los modelos con badana de gel para rutas largas son una inversión inteligente. Ver culottes en Amazon
Etapa 3: Palafrugell – L'Escala (50 km)
El corazón del Baix Empordà. Sales de Palafrugell hacia Begur, un pueblo encaramado en una colina con casas indianas del siglo XIX construidas por emigrantes retornados de Cuba. La subida al castillo de Begur (200 m sobre el nivel del mar) exige esfuerzo, pero la panorámica de las calas de Sa Riera, Aiguafreda y Sa Tuna lo compensa.
Bajas hacia Torroella de Montgrí y el Parque Natural del Montgrí, les Illes Medes i el Baix Ter, creado en 2010, que protege uno de los ecosistemas marinos más ricos del Mediterráneo occidental. La ruta atraviesa arrozales y campos de frutales antes de llegar a L'Escala, donde las ruinas de Empúries (siglo VI a.C.) ofrecen uno de los yacimientos grecorromanos más importantes de la península.
Un tramo perfecto para quienes disfrutan combinando bici y naturaleza. Si también te interesa la vida al aire libre más allá del ciclismo, el equipo de Mi Jardín Urbano comparte ideas prácticas para conectar con el verde incluso en casa.
Etapa 4: L'Escala – Roses (40 km)
Etapa relativamente llana que cruza el Parque Natural dels Aiguamolls de l'Empordà, segundo humedal más extenso de Cataluña después del Delta del Ebro. Si viajas en primavera, verás flamencos, garzas y cigüeñuelas. Los carriles habilitados para bici dentro del parque están en buen estado.
Llegas a Roses bordeando la bahía, con el macizo del Cap de Creus al fondo. Roses conserva la Ciutadella, una fortaleza renacentista del siglo XVI donde se superponen restos griegos, romanos y visigodos. El paseo marítimo es ideal para estirar piernas y cenar pescado de lonja.
En esta zona, las rutas ciclistas Girona se multiplican: puedes añadir una variante interior hacia Figueres para visitar el Teatro-Museo Dalí, sumando unos 20 km de ida y vuelta por carreteras secundarias con poco tráfico.
Etapa 5: Roses – Cadaqués (30 km con mucho desnivel)
La etapa reina. Los 30 kilómetros entre Roses y Cadaqués concentran en torno a 800 metros de desnivel positivo. La carretera GI-614 sube y baja sin descanso, pero cada curva abre una vista distinta del Parque Natural de Cap de Creus, declarado en 1998 y primer parque marítimo-terrestre de Cataluña.
Cadaqués conserva su esencia de pueblo blanco de pescadores, aunque el turismo lo ha transformado. La casa-museo de Salvador Dalí en Portlligat (imprescindible reservar con antelación) y los acantilados de pizarra oscura forman un paisaje que no se parece a nada más en esta costa.
El ascenso exige una bici bien equipada. Si estás valorando pasarte a una bici eléctrica de montaña para este tipo de rutas con desnivel, echa un vistazo a nuestro análisis de las mejores eMTB con motor Bosch.
Etapa 6: Cadaqués – Portbou (55 km)
La etapa final vuelve a Roses para tomar la carretera hacia el Port de la Selva y luego Llançà. Este tramo de la ruta bicicleta costa alterna subidas moderadas con descensos rápidos hacia pequeñas calas de guijarros.
Desde Llançà, la carretera N-260 sube el Coll de Banyuls antes de descender a Portbou, pueblo fronterizo donde Walter Benjamin pasó sus últimas horas en 1940. El memorial de Dani Karavan, excavado en el acantilado frente al mar, cierra la ruta con un momento de reflexión.
Si en algún punto prefieres desviar hacia el interior, la ruta por la Terra Alta ofrece otra perspectiva de Cataluña con viñedos y paisajes de secano.
Equipamiento recomendado para la ruta
El cicloturismo en la Costa Brava exige preparación. Las subidas y bajadas constantes, el sol mediterráneo y la posibilidad de viento de tramontana (habitual en el Empordà) condicionan el equipo.
- Alforjas o sistema bikepacking: Alforjas traseras de 40-60 litros si llevas camping. Para alojamiento en hostales, una bolsa de sillín de 10-15 litros basta. Ver alforjas en Amazon
- Cortavientos: Imprescindible. La tramontana puede soplar a más de 80 km/h en el Cap de Creus.
- GPS o ciclocomputador: La señalización no siempre es clara. Un dispositivo con mapas cargados (Garmin, Wahoo o Hammerhead) evita rodeos innecesarios. Ver ciclocomputadores en Amazon
- Crema solar SPF 50+ y bidones térmicos: En verano, las temperaturas superan fácilmente los 30 °C.
- Kit reparación: Cámaras de repuesto, desmontables, bomba y multiherramienta. Las tiendas de bici son escasas fuera de las poblaciones grandes.
Alojamiento y logística
La Costa Brava tiene buena infraestructura para cicloturistas, aunque conviene reservar en temporada alta (julio-agosto). Opciones habituales:
- Campings: Abundantes entre Blanes y Roses. Muchos aceptan ciclistas sin reserva fuera de agosto. Precio medio: en torno a 15-25 € por persona y noche con tienda propia.
- Hostales y pensiones: Más concentrados en los pueblos costeros. Presupuesto aproximado: 50-80 € la habitación doble.
- Albergues de la Xarxa d'Albergs de Catalunya: Opción económica, en torno a 20-30 € con desayuno.
Para el transporte de la bici, Renfe permite llevar bicicletas sin desmontar en trenes de Media Distancia y Cercanías (normativa vigente desde 2015, actualizada en 2023). Blanes y Portbou tienen estación de tren, así que puedes hacer la ruta en un sentido y volver cómodamente.
Seguridad y normativa
La DGT establece que los ciclistas deben circular por el arcén cuando exista y sea transitable (artículo 36 del Reglamento General de Circulación). En carreteras de la Costa Brava, algunos tramos carecen de arcén, así que extrema la precaución.
Llevar luces delantera y trasera es obligatorio en condiciones de baja visibilidad. El chaleco reflectante es obligatorio fuera de poblado en esas mismas condiciones. El casco es obligatorio en vía interurbana para todos los ciclistas (Ley de Tráfico, reforma de 2014).
Si viajas con una bici de valor, toma precauciones contra el robo. Tenemos una guía sobre qué hacer si te roban la bicicleta, con pasos legales y consejos de prevención.
Variantes y rutas alternativas
La bici Costa Brava no se agota en la ruta costera principal. Algunas variantes interesantes:
- Vía Verde del Carrilet (Olot-Girona-Sant Feliu de Guíxols): aproximadamente 97 km por antiguas vías de tren, prácticamente llanos. Perfecta para familias o como aproximación a la costa desde el interior.
- Ruta del Ter: Sigue el río Ter desde Vic hasta la desembocadura en Torroella de Montgrí. Combina interior y costa.
- Circuito Empordà interior: Peratallada, Pals, Ullastret. Pueblos medievales entre campos de arroz, con desniveles suaves y carreteras tranquilas.
Para quienes busquen más aventura con tramos de pista y sendero, nuestro artículo sobre BTT en el Parque Nacional de Ordesa ofrece rutas de montaña con otro carácter.
Preguntas frecuentes
¿Se puede hacer la ruta cicloturista de la Costa Brava en bici de carretera?
Sí, la mayor parte del recorrido transcurre por carreteras asfaltadas. Conviene montar cubiertas de al menos 28 mm para mayor comodidad, ya que algunos tramos presentan asfalto irregular. Evita las cubiertas de competición por debajo de 25 mm.
¿Cuántos días se necesitan para recorrer la Costa Brava en bicicleta?
Entre 5 y 7 días a un ritmo cicloturista cómodo, con tiempo para visitar pueblos y calas. Ciclistas con buena forma pueden completarla en 3-4 días, pero se pierde buena parte de la experiencia.
¿Es seguro hacer cicloturismo por la Costa Brava con niños?
Los tramos costeros con tráfico y desnivel pronunciado no son adecuados para niños pequeños. Sin embargo, las Vías Verdes del Carrilet (segregadas del tráfico y prácticamente llanas) son una alternativa excelente para familias. La sección Girona-Sant Feliu de Guíxols, de 40 km, es la más popular.
¿Qué época del año es mejor para hacer cicloturismo en la Costa Brava?
Mayo-junio y septiembre-octubre ofrecen temperaturas agradables (18-25 °C), menos tráfico y precios de alojamiento más bajos. Julio y agosto son viables pero el calor, el tráfico y la saturación turística restan comodidad.
El siguiente paso
Descarga el track GPX de la ruta completa desde la web del Patronat de Turisme Costa Brava Girona (costabrava.org) y cárgalo en tu ciclocomputador o aplicación de navegación. Con el track listo, solo te queda fijar fechas y reservar la primera noche de alojamiento. El resto de la ruta cicloturista por la Costa Brava se planifica mejor sobre la marcha, con la flexibilidad que solo da la bicicleta.





